domingo, 1 de octubre de 2017

Mi taller es un bosque ♧♣

Después de dos años y un poquito más puedo decir que mi taller está casi terminado... y el Casi se debe a que no creo que alguna vez un ambiente de mi casa esté finalizado... están en constante movimiento... y eso me parece muy divertido. 
Es la primera vez que tengo un cuarto para mi sola. Al principio íbamos a compartirlo con Jo, la idea era hacer cuartito de música + mi tallercito. Pero luego nos dimos cuenta que era muy pequeño para tal fin. Así que decidimos que sea solo mi taller (el se quedó con un cuarto más grande donde tiene su taller + su música) 


La felicidad de tener el 100% de decisión es increíble. Jo por ejemplo es más práctico, y prefiere tener todo a mano. Yo no tengo problema en tener todo en cajas forradas con papeles floreados o canastos apilados. Cuando hay que buscar algo me vuelvo un poco loca, ya que no tengo nada etiquetado aunque debería hacerlo. Como todos los contenedores de guardado son distintos solo uso mi memoria. Como una especie de memotec, pero muchas veces la memoria falla, así que cuando busco algo, termino desordenando un poco jaja. Y ni hablar las veces que no encuentro nada. 



 Las suculentas alegran el taller solo algunos días de invierno (cuando están por caer heladas negras y por suerte las veo venir)



Me gusta mucho la luz que hay, la ventana está orientada hacia el oeste, por tanto me da toda la luz del sol al atardecer. Pegadito a casa hay un terreno vacío, con algarrobos, paraísos y mantos de violetas silvestres, durante un tiempo tuve una muy linda vista. Pero de a poquito el barrio se está poblando y cada vez construyen más, ahora hicieron una pileta dos terrenos más lejos, no es muy lindo, era mejor el paisaje más agreste, pero no es un problema, es temporal, ya que la idea es irnos a vivir más arriba en la montaña, en algún futuro no muy lejano.
En verano hace demasiado calor, así que prefiero trabajar hasta poquito más del mediodía y luego mudarme al jardín. Pero en invierno es el cuarto más cálido y luminoso de la casa, realmente trabajar allí es un placer.




Es chiquito y muy acogedor... lo lleno de cositas que voy encontrando en la naturaleza... son mi inspiración y además son los accesorios que uso para hacer producciones de fotos... junto ramitas, hojas secas, frutos... plumitas, rocas, cortezas, nidos, líquenes... por eso digo que mi taller es un bosque.




Ya en el último tiempo viviendo en Buenos Aires estábamos más apegados a la madera natural que pintada. Así que acá fue la nueva sensación. Un poco lo que definió el espacio fue el tablero de dibujo, regalo de unos amigos. Solo teníamos la estructura, Jo me hizo la tapa y todo el mueble que está arriba...  después fui sumando mesitas que ya teníamos, y algunos estantes hechos especialmente a medida, como el de arriba de la ventana o el de la puerta de entrada. 


El piso y las ventanas de la casa no son de lo más lindo ^_^ Así que son muy bienvenidas las alfrombras y las cortinas. Eso, junto con muebles cálidos que llamen la atención ayudan a suavizar los ambientes. Particularmente con mi ventana hice un experimento que podía salir mal, pero salió super bien: la empapelé con papeles de libros antiguos. Es de aluminio, y los pegué con cola vinílica y un pincel, quedó realmente increíble. Además es muy fácil de sacar, llegado el momento, con una esponjita con agua tibia. El marco de aluminio se unificó por completo al ambiente. Además puse una cortinita que ocupa solo 3/4 de ventana (para tener vista a las montañas) de liencillo y entredos de algodón, que está sujetada con un hilito tensado de yute y broches de madera. Nada más sencillo, genera calidez, además me da privacidad, pero deja entrar mucha luz.


La alfombra es otro regalo... es un gran retazo de gobelino floreado, de esos que ya no se ven más... me lo obsequió Analía, que tiene una mueblería cerquita de casa... como hace tapizados hace muchos años, tiene montón de textiles que le van quedando y la vió perfecta para mí . Antes tenía otra alfombra, mucho más chica, hecha de un género que le había comprado casualmente a ella, pero esta me enamoró por demás. Aunque a quién más la enamoró fue a Folavril, ese es su rinconcito, siempre me visita cuando paso mucho tiempo en el taller y se queda por horas debajo del tablero.


Como ya vieron, el taller es bastante luminoso, así que no es necesario que la paredes sean blancas, por eso decidí pintar una hasta la mitad en un tono beige e instalar una madera a lo ancho, que estampé con un papel con flores pequeñas también en tonos marrones. Tengo muchos papeles de empapelar que son realmente hermosos y los estoy guardando para cuando construyamos nuestra propia casita... si o si quiero tener una pared toda empapelada, quizás de mi taller o quizás (si logro convencer a Jo) de otro ambiente de la casa, pero mientras tanto me conformo con esto. Desde el primer momento que nos mudamos a una casa la tomamos como propia, no le hacemos cambios estructurales pero la convertimos en nuestro hogar, porque no hay nada más lindo que sentirnos cómodos en nuestra propia casa... querer volver siempre o no querer salir nunca... soy muy hogareña y la mayor parte de mis días los paso acá...





Esta es un poco la historia de mi taller, y la conocen gracias a Vero Palazzo... ¿Quieren saber por qué? Hace un tiempito la sigo desde Instagram y también desde su Blog... y tiene una sección hermosa llamada Talleres Amigos, de la cuál me hice fan... 
Me tomé el atrevimiento de enviarle una foto de mi taller...  contándole un poco lo mucho que me gusta su nueva sección del blog. Vero hermosa y fresca me respondió enseguida, preguntándome si quería responder unas preguntas y sacar más fotos para publicarlo. Imagínense mi reacción, no podía más de la emoción (versito)
 Así que me esmeré mucho, ultimando detalles, esos que uno deja para más adelante, los hice todos juntos en algunos días y saqué muchísimas fotos, más de 500 seguro... tres días distintos porque no me terminaban de convencer. Hasta que hice una selección y se las mandé. Si quieren ver más fotos y leer la nota pueden pasar por Colores de Otoño que Duran Cuatro Estaciones (adoro el título que le puso) 

 Un vestidito de cuando era niña, de más grande lo usaba para vestir a mis muñecas, ahora decora mi taller



Espero que les haya gustado este post, me gustaría hacer lo mismo con cada ambiente de la casa. Es más, ya es un hecho ¡lo voy a hacer! Nos vemos pronto ^_^


4 comentarios :

  1. Hola Lola!! Acabo de ir de paseo a tu taller mientras almorzaba. Me transporté!! No te diste cuenta que andaba por ahí? ;)
    Todo tan divino y armónico. Lo amé.
    Y rescato mi amado (y con mala prensa, injustamente) decoupage en el marco de tu ventana. Genial idea!
    beso grande

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    1. Hola Lía! qué lindo todo lo que me contás!! yo sentía una presencia extraña jajaja... qué bueno algún día que estés por acá y puedas conocerlo personalmente, preparar una merienda y charlarnos todo! :D y Aguante el decoupageeee!!!!!!!!!! ♥♥♥

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  2. Lola querida, tu taller es lo más hermoso que puede haber!!! Es cálido, acogedor, inspirador, lleno de cositas hermosas que invitan a quedarse ahí todo el tiempo.
    Está bueno no etiquetar todo (sólo un poco), así ejercitamos la memoria, je, je.
    Sabés que el otro día estuve en un lugar donde hay muuuchos libros a precios muy bajos y encontré uno hermoso de botánica y "Mis Montañas" de Joaquín V. González? Una primera edición! Si bien ya tenía en mi haber este precioso libro (más nuevo), me lo llevé conmigo y gustosa me puse a releerlo. Todo un capítulo le dedica a la flor del aire (así la llama él, a la flor que te conté sobre ella cuando te escribí el mail) y la describe taaan pero taaan lindo, con esas palabras de gran poeta (y escritor) que fue Don Joaquín!
    Lola, como siempre, lo mejor para vos y Jo.
    Abrazo enorme!
    Ana (¡AGUANTE EL INVIERNO!)
    P.D.: En cualquier momentito encargo láminas con perchitas y banderines!

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    1. Hola Ana!! qué lindaa, muchísimas gracias.... me alegra tanto que te guste, a mi me encanta, a veces igual lo veo abarrotado de cosas que juntan tierra y quiero volverme más minimalista, jajaja pero enseguida se me pasa, y sigo juntando más y más cositas por ahí ♥♥ Me muero con ese libro, ya mismo voy a investigar todo sobre Joaquín V González porque es un personaje con el cuál no estoy familiarizada! Estoy con vos, en el momento que me compré el libro de Edith Holden dudé en comprarme dos, si algún día lo encuentro de nuevo me lo compro! aunque sea la misma edición jajaja
      Besos gigantes y espero el mail con ansias ^_^

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