sábado, 17 de marzo de 2018

La Vida en las Montañitas

Les prometí unas entradas de naturaleza y acá publico la primera de tres seguiditas. Un poco despidiendo el verano, aunque todavía las lluvias de otoño no aparecen y los calores están más que presentes... y otro poco celebrando algo muy especial.


Hace casi tres años que me vine a vivir a las montañitas, como dice en mi resumida información del perfil, "...con mi familia humana y perruna, mi casa, mi taller y mis recuerdos.. "



Nunca antes sentí la necesidad de tener un blog, nunca creí tener algo interesante que contar, o al menos que no sea lo corriente... cuando puse un pie en este maravilloso lugar las imágenes y las palabras brotaban solas de todos lados... y me decidí a llevar un blog. Me costó mucho al principio hablar en primera persona, ya que siempre mi comunicación a través de las redes sociales fue en plural, pero de a poco me fui acostumbrando y ahora casi ni lo noto. 



Gracias al blog conocí gente hermosa, algunos hasta personalmente, unas cuantas personas vinieron a visitarme y conocieron un poco de la vida en las montañitas. 
Viviendo en la naturaleza se aprende tanto... a veces uno cree que determinadas decisiones , elecciones o gustos personales son para siempre, pero las vivencias lo cambian todo. 


Hace tres años, mi paisaje favorito era el bosque, los pinos, los abedules, los helechos, y todo lo que eso implica... ardillas, ciervos, liebres. De hecho es un poco por lo que elegimos esta zona para vivir. Como les conté en otro post, La Cumbrecita (muy cerquita de acá) tiene un paisaje tan modificado que parece del hemisferio norte, y Villa General Belgrano no se queda atrás, también está repleto de árboles exóticos, una idea traída por los primeros habitantes, que formaron una colonia centroeuropea. Nosotros ya conocíamos y adorábamos la idea de vivir en un bosque. Por esa misma razón el blog se llama así "Mi Casita en el Bosque". Cuando estábamos aún en Buenos Aires, ya en el último tiempo sabíamos donde íbamos a vivir exactamente, porque Jo había venido a buscar una casita ese mismo enero y ¡por suerte! la consiguió. Imagínense mi emoción y ansiedad de querer saber donde íbamos a pasar, al menos, dos años de nuestras vidas. Cuando Jo vino a ver la casa tenía tantas cosas en la cabeza y tanta presión encima, de encontrar una casa si o si, que a los detalles no le prestó atención. No sabía si había árboles, él creía que quizás había uno y que era un pino ^_^ Y yo que lo volvía loco a preguntas... así que buscamos la casa en Google Earth. Para mi sorpresa estaba llena de verde. Y estaba segura que eran pinos, deseaba que lo fueran. Y había bosques que la rodeaban, adelante y atrás... repleto de bosques, que para mí eran de pinos claro ^_^ 


La realidad, es que cuando llegué mi desilusión fue tal... no eran pinos, eran Algarrobos, algún que otro Ligustro y unos cuantos Olmos. Y los bosque que la rodeaban tampoco eran pinos, todos algarrobos, algunos chañares, molles, cocos etc... todos nativos... Pero muchos lotes desocupados estaban repletos de Paraísos (exóticos) y de un árbol que no supe que era hasta unos meses después: Acacia negra, ese si que era lindo, a pesar de las espinas, en otoño se ponía de un rojo intenso y perdía todas sus pequeñas hojitas. De a poco transitamos el otoño, llegó el invierno y nos enteramos que era la época seca (todo pueden verlo buscando publicaciones atrás) 



Hasta que llegó la primavera... y por supuesto era toda una novedad, aunque el clima, viento, luz, cada bicho, y cada ave, hasta el día de hoy es una novedad. Ya me había empezado a encariñar con los árboles que había en casa y los algarrobos de a poquito se ganaban mi corazón. Pero cuando llegó la primavera, la experiencia fue significativa. Empezaron las lluvias, y las aves llegaron en busca de climas más cálidos, y de comida, todo fue una gran fiesta... pero en casa los anfitriones no eran los árboles exóticos... los únicos que recibían las coloridas y hermosas visitas eran los nativos, los demás estaban tan tristes como vacíos. Resulta que también empecé a notar, que en los bosques de Acacia Negra (oriunda de norteamérica) no crecía nada de nada... y me llamó mucho la atención. Es un árbol bastante invasivo y el ácido de las vainas que desprende no deja crecer nada, igual que los pinos. De a poquito fuimos recorriendo algunos lugares... y empezamos a notar, como era el paisaje serrano, entre roquedales, cientos de florcitas silvestres, coloridas, violetas, rosas, lilas, blancas y amarillas, árboles desparramados, bastante distanciados uno del otro, algún algarrobo, otro chañar, algún molle... pastizales... es una verdadera pradera silvestre de ensueños. Preparada para el clima seco de la zona, la mayoría son flores muy rústicas, aunque protegidas entre rocas se visualizan flores tan pero tan delicadas y diminutas que podés quedarte horas observándolas. 

Polilla polinizando

En casa el primer verano dejamos crecer todo, absolutamente todo (y pueden verlo acá) y plantamos algunas semillas de exóticas que trajimos de Buenos Aires... fue un verano muy húmedo... también aprendimos que en esta zona hay ciclos de sequía y humedad cada 4 años. Llegamos el último año húmedo, por eso todo se convirtió en una selva. Al verano siguiente controlamos un poco más y hubo tanta sequía, que no creció casi nada. Le dimos prioridad a las nativas, y aprendimos que los cardos no lo son. Parece que las semillas se colaron en el ganado que trajeron de Europa. 


Y todo tiene su recompensa...cientos de polinizadores visitaron nuestro jardín ese verano, algunos se los muestros en estas fotos porque no solo las mariposas, abejas o los colibríes lo son: abejorros, moscas, moscas abejas (Syrphidae), avispas y polillas también polinizan.
Y puedo decir que los algarrobos finalmente se transformaron en mi árbol favorito. En primavera se llenan de flores y las abejas no tardan en llegar. Salís al jardín y podés escuchar la música de los zumbidos. 

las abejitas y los abejorros se convirtieron en mis insectos favoritos


Y todo eso se ve reflejado en la cantidad de chauchitas que nos dieron estos nobles árboles entrado el verano, y nos siguen dando aún más... muchas las recolectamos con el plan de hacer harina de algarroba. Digo muchas y no todas, porque tenemos competencia. Los chinitos nuestros se la pasan comiendo chauchitas... y ojo, saben elegirlas, no comen cualquiera, sino las que están bien dulces. 



Todo lo que aprendí, y sigo aprendiendo, estos tres años es lo que quiero para mi futuro jardín, y es lo que quiero también transmitirles, un jardín lleno de vida, será en su mayoría un jardín nativo. Claro que me siguen gustando muchas flores y árboles exóticos, pero priorizo un ecosistema equilibrado, de fácil mantenimiento, sustentable, ese que no necesita riego, y que genera biodiversidad. Pero no quiero entrar en ese tema, porque es un post aparte, y da para mucha charla ^_^



Una vez alguien me dijo: "Te gusta la cabaña en el bosque de pinos porque es lo que viste desde chiquita" En su momento no le di importancia y ni siquiera creía que fuese así. Pero ahora le doy toda la razón... Eloy tenías razón. 
Además, ahora que realmente conocí ese "bosque favorito",  me di cuenta que es un lugar muy húmedo, demasiado, frondoso y verde, sin los pasteles, ni las sutilezas, ni las mariposas, ni los ambientes abiertos de la pradera de las montañitas, sin la sequedad y los tonos marrones de los pastizales o los brillitos que refleja el sol en sus flores. 



Y tengo un plan, que también se los contaré en ese famoso post, porque el jardín de nativas es una cosa, pero la huerta y el vergel es otra, y claro que ahí va a ser todo exótico, excepto que me limite a la Pasionaria o la menta peperina :D
Entre la huerta es muy aconsejable tener flores, y ahí van a entrar esas que adoro, que también atraen polinizadores, y que embellecen el jardín, de fácil cuidado, rústicas y que no son nativas.


 En tres años aprendí mucho, y seguiré aprendiendo toda la vida... fueron los tres años más maravillosos que viví hasta el momento... y espero que cada vez lo sean más... me cambió tanto y visualicé la importancia de plantar especies autóctonas, lo viví en carne propia, no me lo contaron ni lo leí en un libro, lo sé, lo experimenté. Y por eso mismo, a modo de agradecimiento hacia este lugar, le cambiaré el nombre al blog por La Vida en las Montañitas... pero la url no la cambiaré y será una forma de no olvidar el pasado, recordando que uno siempre tiene que vivir su propia experiencia, indagar, ser curioso, y una vez que se descubran determinadas acciones o comportamientos que teníamos que no eran beneficiosas para las vidas que nos rodean, ser comprometidos, salir de la comodidad y modificarlas lo más posible... 
Gracias por estar estos años del otro lado, dejando comentarios tan alentadores... me siento feliz de compartir mi experiencia con ustedes... y como también son parte les preguntó: ¿les gusta la decisión de cambiar el nombre a "La Vida en las Montañitas"? quiero y espero que opinen sinceramente ^_^
  



Dedicado a todos los polinizadores que me visitan a diario, y que hacen posible la vida en la tierra ^_^

15 comentarios :

  1. Si a "La vida en las Montañitas" !!!!!!!!!!!!! ♥♥♥

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  2. El nombre es lo de menos (con cariño, ojo, no minimizando tu idea) lo que me atrapa y me seguirá atrapando siempre es tu estilo, tu estética...tu forma de apreciar y de mostrar las cosas...Espero ansiosa el detalle de tus planes y seguiré visitando con el nombre que sea! ���� Beso grande!!
    Silvina, de Tazas y Cuentos

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    1. Ai! qué lindo Silvina! Muchas gracias!! para mi es un honor que te guste el blog... hay tanta belleza en la naturaleza que quiero compartirla con todo el mundo, y claro que me quedo más que corta, vivirla en vivo y en directo es infinitamente más maravilloso... gracias por visitarme y seguir haciéndolo! yo sigo visitando tu Ig y enamorándome de tus colecciones ♥♥♥

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  3. Lola .... ME GUSTAN los cambios y mas si nos acercan a ser una mejor versión de nosotros mismos. Me encantó leerte.

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    1. Vickyy!! qué bueno!!! la verdad es que lo vengo pensando hace rato... y no me animaba... pero a decir verdad siento mucho más identificado al blog con el nuevo nombre que creo ya se va a quedar jajaja ♥♥♥

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  4. Siguen siendo igual de bellas las imágenes que mostras, me inspira a visitarlas. El nombre nuevo le sienta bien. Me dan mucha ternura esos perritos!

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    1. Qué lindo!! muchas gracias!! siii viste que ternura? no sabés la fiesta que nos hacemos todos, ellos porque se dan panzadas de chauchitas, y nosotros porque no divertimos y nos enternecemos viéndolos buscarlas! jaja y faltan dos más que no quisieron salir en las fotos :D

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  5. Hola Lola!
    Sí, claro que me gusta el cambio de nombre porque como vos lo explicas muy bien refleja los cambios que tu experiencia a producido en tu vida.
    Comparto mucho lo que vos pensas, en mi corazón siempre hay un lugarcito para ese bosque de los cuentos de la niñez, de las ilustraciones que me hicieron soñar con otros mundos, pero también hay un amplio espacio para nuestros propios bosques esos que vos mostras donde el algarrobo es el árbol con mayúscula. Y en mi jardín tengo un pedacito de ambos!
    Como siempre un placer leer tus post y compartir a la distancia estas vivencias!

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    1. Hola Julia! qué lindo!!, me encanta como lo decís: ese bosque de los cuentos de la niñez, de las ilustraciones que me hicieron soñar con otros mundos... me sentí muy identificada, porque claro que me sigue gustando, y lo voy a seguir interpretando en cada una de las cosas que hago... ^_^ ♥♥ gracias por compartir conmigo!

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  6. Bella "la vida en las montañitas"!
    Contagia el entusiasmo que transmite Lola!
    Millones de gracias por compartirlo!
    Abrazo enorme
    Ana

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    1. Gracias a vos Ana! me alegra tanto que contagie el entusiasmo... ♥♥♥

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  7. Hola Lola!! Qué lindo leer todo el proceso de aprendizaje que hiciste y de poder llegar a valorar lo autóctono, lo nativo que, como vos decís con toda razón, genera (o mantiene) la biodiversidad. Aunque muchos no se dan cuenta, la biodiversidad DEBE ser conservada y gestionada de tal manera que podamos seguir no sólo beneficiándonos de ella sino apreciándola. Está bueno que lo transmitas en tu blog y que lo hacés con mucho compromiso, te felicito por eso! Apoyo por supuesto el cambio de nombre, refleja el cambio interno que viviste! Te mando un beso grande!!

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    1. Completamente Marita! sabés que palabra usaría? devuelve... porque lo que alguna vez estuvo, luego por intervención del humano se destruyó, construir otra vez un bosque nativo devuelve la biodiversidad... va más allá de si "me gusta" tal planta o no... tiene que ver con un todo no con un yo. Me alegra poder transmitirlo, siento que fue (y sigue siendo) un aprendizaje muy importante y me encantaría que muchas personas más se sumen a esto... gracias por tan hermoso y sabio mensaje , te mando besos enormes para vos!

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